sábado, 5 de diciembre de 2015

Redactado por: Beatriz González Freire
En esta segunda entrada comentaré las fases de la espiración e inspiración dando alguna pincelada a los músculos que intervienen en las mismas y relacionando los malos hábitos respiratorios con el estrés.


Ciclo respiratorio.
La respiración suele hacerse de forma involuntaria pero es uno de las funciones vitales que podríamos realizar a voluntad. (1)


El ciclo respiratorio consta de dos fases: la inspiración y la espiración.


  • En la inspiración entra aire a los pulmones y se produce porque hay una diferencia  de presión entre el aire que hay dentro del pulmón y el de la atmósfera, habiendo menos presión en el interior y entrado así  el aire. La inspiración suele ser un proceso activo ya que se contractura el diafragma y los músculos intercostales externos, éstos últimos levantan las costillas hacia adelante y hacia afuera aumentando el diámetro torácico (antero posterior).
         
  • En la espiración sale el aire del pulmón y se produce también por la diferencia de presión. La espiración se produce porque hay más presión en el interior del pulmón que en el aire de la atmosfera y entonces sale el aire del pulmón. Es un proceso pasivo donde el diafragma y los intercostales externos se relajan y donde también sucede el retroceso elástico del pulmón.


Músculos del ciclo respiratorio.
El principal  músculo  que van a intervenir en la respiración es el diafragma sobre el que ya comente su relevancia en la primera entrada de blog.
En la inspiración; intervienen diafragma y los intercostales externos van a actuar alrededor de unos 500 músculos.
En la inspiración forzada también intervendrán músculos accesorios o auxiliares como el esternocleidomastoideo,  los escalenos anterior, medio y posterior; los supracostales o tiradores de  las  costillas, el pectoral menor, el pectoral mayor y los serratos; posterior y anterior.
En la espiración van a intervenir; el musculo intercostal interno medio y el musculo intercostal íntimo.
Y en la espiración forzada van a intervenir como  m. accesorios, el recto abdominal, los oblicuos y el transverso del abdomen. (2)
Por último también interviene el triangular del esternón que lo hace tanto en la inspiración como en la espiración.


Los malos hábitos respiratorios y el estrés.
La vida actual con las situaciones de estrés y los malos hábitos respiratorios hacen que nuestros músculos se tensen impidiendo realizar una respiración profunda y efectiva.
Según un estudio llevado a cabo por la agencia para la seguridad y la salud en el trabajo 2002 dice: “En las encuestas realizadas por la Fundación Europea en 1996 y 2000 sobre las condiciones de trabajo, un 28 % de los trabajadores afirmó tener problemas de estrés, una cifra superada únicamente por las afecciones musculo esqueléticas (30 % y 33 % respectivamente). Además, los estudios efectuados en la UE y en otros lugares (Cox et al., 2000) sugieren que entre el 50 % y el 60 % del total de los días laborales perdidos está vinculado al estrés”. (3)


Si la  acción conjunta de estos músculos es negativa se produce un mal intercambio gaseoso.


La mayor parte de la gente respiramos de forma no natural ya que al hacerlo  contraemos los músculos de la pared abdominal que actúan como ladrillos de una pared que impiden que la barriga salga hacia afuera. Bloqueamos el diafragma sin realizar una respiración completa y dejamos de expulsar una parte importante de aire de los pulmones. (1)
Esta respiración implica mucha tensión muscular lo que hace que ; los intercostales, el esternocleidomastoideo, los escalenos, los pectorales, abdominal transverso y serratos lleguen a provocar  posturas de hiperlordosis.
Parece que un plan de control de la respiración es lo más apropiado a la hora de combatir el estrés diario, aprendiendo a respirar para mejorar la salud de las personas que padezcan esta enfermedad.


Bibliografía



1.
DIAMANTOPOULOU A. CT,RGE,RC,L,JC. Trabajemos contra el estrés. Revista de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo. 2002; 5(5).
2.
LATARJET M. RLA. ANATOMIA HUMANA. In LATARJET M. RLA. ANATOMIA HUMANA Tomo 2. Buenos Aires: MEDICA PANAMERICANA S.L.; 2005. p. 1217-1218.
3.
LOPEZ DE VIÑASTRE GARCIA P. CHJ,FK. EL ENTRENADOR PERSONAL. In LOPEZ DE VIÑASTRE GARCIA P. CHJ,FK. EL ENTRENADOR PERSONAL Fitness y salud. Barberá del Vallés: Hispano europea S.A.; 2011. p. 148-152.
4.
EQUIPO ACADEMICO UNIVERSIDAD ISABEL I. 2015. Apuntes no publicados UD3.Toráx y cintura escapular.
Redactado por:Beatriz González Freire.
En ésta  entrada voy a hablar de una parte muy importante del tórax que es el diafragma, el músculo por excelencia de la respiración. Primero lo describiré de una forma sencilla para que todo el mundo lo pueda entender y comentaré de forma breve la importancia de la respiración diafragmática.
El diafragma.
           El diafragma es un músculo, impar, ancho, fino y que tiene forma de cúpula o paracaidas, convexo hacia arriba,  cóncavo hacia abajo por una porción tendinosa y una porción muscular. El musculo diafragma separa tórax hacia arriba de abdomen hacia abajo.
Centralmente el diafragma presenta:
  1. Una porción tendinosa o aponeurótica que se denomina centro frénico que tiene forma de trébol de 3 hojas con:
  • una hoja anterior.
  • una hoja postero izquierda.
  • una hoja postero derecha, que es la más grande.
Periféricamente el tórax presenta:
  1. La porción muscular o carnosa:  las fibras van desde el centro frénico y se dirigen hacia las zona de inserción y dependiendo de dónde se inserten se denominaran:
  • Vertebral: lateralmente, en las últimas 6 costillas  donde se inserta con el musculo transverso del abdomen.
  • Esternal: Anteriormente hacia el esternón.
  • Costal: posteriormente, se relaciona con 2 músculos; el cuadrado  lumbar  e interiormente con el psoas.
Porción vertebral: En la parte del medio va a presentar 2 columnas,  también denominados pilares del diafragma:
  • Uno  derecho y uno  izquierdo ambos se inician en un tendón largo en la cara anterior del cuerpo de las vértebras, el derecho en la L3 y el izquierdo hasta la L2, y,   por dos ligamentos tendinosos originados en un engrosamiento de la fascia toracolumbar denominados ligamentos arqueados medial y lateral.
Porción costal: que corresponde a la inserción costal del diafragma en la parte posteroinferior de las 3 últimas costillas. Ésta se realiza mediante arcos musculares, el arco más inferior posee una estructura en forma de 3 cintas, a la cual se le denomina ligamento cimbrado y sobre ella se va a apoyar la mitad superior del riñón.
Porción esternal: se inserta en la cara posterior del apéndice xifoides.


  1. Orificios diafragmáticos: VCI, esofágico, Aórtico y accesorios.
Vena Cava Inferior: situada en el centro frénico de la hoja derecha. Ayuda al drenaje venoso y linfático del abdomen hacia el tórax.
Hiato Aórtico: formado por los pilares del diafragma, fibroso y limitad por el arco tendinoso.
Hiato esofágico: también situado entre los pilares, muscular, está fijado por el ligamento freno esofágico.


Orificios accesorios:
N. simpático: entre los pilares del diafragma y el arco del psoas
N. esplácnicos mayor y menor acompañados de las venas ácigos y hemiacigos.
Orificio de Larrey: donde pasa la arteria mamaria interna.


Inervación:
N. frénicos que nacen en los ramos anteriores del plexo cervical de la C3, C4, C5, atraviesan cuello, apertura torácica y mediastino.
Vascularización:
Frénica derecha e izquierda, torácica interna.
Accesorias: intercostales y mediastinas.

(1)





Respiración diafragmática:
El diafragma es el musculo principal de la acción inspiratoria. Cuando la respiración es poco profunda el diafragma solo desciende un 1,5 cm mientras que en una respiración profunda puede hacerlo hasta los 10 cm. Cuando el diafragma se contrae durante la una inspiración relajada, tracciona de los pulmones hacía abajo, sin alterar el mediastino. Cuanto más profunda y relajada sea la inspiración más se contraerá el diafragma y la presión intraabdominal aumentará haciendo que el retorno venoso a través del hiato de la vena cava se incremente al estar totalmente abierto.
Los cambios de presión provocados por el diafragma ayudan al drenaje venoso y linfático del abdomen hacia el tórax.
Cuando sufrimos situaciones estresantes tendemos a cerrar el diafragma en inspiración y no permitimos expulsar una parte importante de aire de  los pulmones.
Los malos hábitos respiratorios bloqueando el diafragma implican la tensión de los otros músculos que participan en la respiración  como los intercostales pero de estos hablaremos en la siguiente entrada del blog tóraxsalud.
Bibliografía


1.
Palastanga N, Field D, Soames R. ANATOMIA Y MOVIMIENTO HUMANO: ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO. In Hernández ACi, editor. ANATOMIA Y MOVIMIENTO HUMANO: ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO. Barcelona: Paidotribo; 2000. p. 250-253.
2.
DIAMANTOPOULOU A. CT,RGE,RC,L,JC. Trabajemos contra el estrés. Revista de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo. 2002; 5(5).
3.
D. FHNM. ATLAS DE ANATOMIA HUMANA. In Arthur F. Dalley PD, editor. ATLAS DE ANATOMIA HUMANA. East Hanover NEW JERSEY: Masson, S.A.; 1999. p. 477.
4.
EZL L. www.slideshare.net. [Online].; 2011 [cited 2015 Diciembre 2. Available from: http://es.slideshare.net/mvz_luliezl/diafragma-ii.
5.
EQUIPO ACADEMICO UNIVERSIDAD ISABEL I. UD3.Torax y cintura escapular. 2015. Apuntes no publicados UD3.Toráx y cintura escapular.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Redactado por: Gisela Fontarnau Galea



Músculos del tórax

En este apartado me gustaría explicaros los pequeños músculos que tenemos entre los espacios de costilla a costilla (intercostales) o que saltan entre ellas. Con su contracción contribuyen al movimiento de expansión para la inspiración y comprimen el tórax para facilitar la espiración.


Intercostales

Son los músculos que ocupan el espacio comprendido entre dos costillas. Según su profundidad podemos encontrar los externos, los internos o los íntimos o medios.
Todos están inervados por sus ramas correspondientes de los nervios intercostales (T1, T11) que a su vez provienen de los troncos anteriores de los nervios espinales torácicos.

Estos tres músculos junto con el paquete vasculonervioso forman una unidad que se repite 11 veces, pues hay 11 espacios intercostales, en cada lado (izquierdo y derecho) de la caja torácica.

- Externos

Son los más superficiales. Tienen su origen en el borde inferior (tuberosidad) de la costilla superior, se dirigen oblicuamente hacia abajo y adelante hasta su inserción en la superficie superior de la costilla inferior.  Continúan con la membrana intercostal externa hasta el esternón.

Estos están más activos en la inspiración, se encargan de levantar las costillas.

- Internos

Más profundos que los anteriores, se originan en el borde superior de la costilla inferior y se insertan en el surco de la costilla superior. Desde el ángulo de la costilla a la columna vertebral continúan con la membrana intercostal interna. Su dirección es opuesta a la de los externos; su recorrido oblicuo va hacia abajo y atrás en sentido antero-posterior.

Su trabajo es bajar las costillas, así intervienen en la espiración.

- Íntimos o medios

Nacen en el borde medial del surco costal de la costilla superior, como desdoblamiento de los intercostales internos, así pues, tienen la misma direccionalidad que ellos. Se insertan en la cara interna de la superficie superior de la costilla inferior.

Su acción es la misma que los intercostales internos.

En la zona anterior hay un espacio entre estos y los internos por donde pasa el paquete vasculonervioso, en la parte posterior se sitúa entre los intercostales internos y los externos.




Subcostales o infracostales

Estos músculos están situados, en su gran mayoría, en la zona inferior de la pared torácica posterior. Se originan en la región interna del ángulo de las costillas y se insertan en la segunda o tercera costilla inferior.

Son encargados de deprimir las costillas facilitando la espiración.  

Inervados también por los nervios intercostales (T1, T11).












Supracostales

Situados en la parte posterior y externa de la caja, nacen en las apófisis transversas de las vértebras dorsales y se dirigen hacia la primera o segunda costilla inferior.

El primero sale de la apófisis transversa de la C7 y el último de la T11.
Los seis primeros son monometaméricos o monosegmentarios y del séptimo al undécimo saltan de dos en dos las costillas.

Según sus puntos de fijación participan en la elevación de las costillas o en la rotación vertebral. 

Están inervados por las ramas posteriores de los nervios raquídeos.








Triangulo del esternón o transverso torácico



Este músculo nace en los bordes inferiores y superiores internos de la segunda  a la sexta costilla, sus fibras están dispuestas en haces que se dirigen hacia la cara posterior del esternón, el apófisis xifoides y los cartílagos de la segunda a la séptima costilla.

Es un músculo espirador, deprime las costillas.

Inervado por las ramas correspondientes del nervio intercostal.





Vascularización

Los músculos intercostales están irrigados por las arterias intercostales anterior y posterior, que se distribuyen alrededor de la caja torácica pasando, dentro del paquete vasculonervioso, por los espacios intercostales, con excepción del espacio entre la 10ª y 11ª costilla.


Las ramificaciones del lado derecho del tórax tendrán un recorrido más largo que las del izquierdo, debido al posicionamiento del corazón.
La 1ª y 2ª arterias intercostales posteriores provienen de la arteria intercostal suprema y las otras de la arteria aorta torácica.

Las arterias intercostales anteriores de la 1 a la 6 provienen de la arteria torácica interna. Esta pasa en dirección inferior y lateral al esternón, entre los cartílagos costales y el músculo transverso del tórax para bifurcarse en las arterias epigástrica superior y  musculofrénica, de esta última salen las ramas intercostales anteriores  de la 7ª a la 9ª costilla. Las arterias intercostales anteriores se ausentan en los espacios intercostales inferiores.

Las arterias intercostales anteriores se dividen a su vez en dos, una pasando cerca del borde inferior de la costilla suprayacente y la otra cerca del borde superior de la costilla infrayacente. Se anastomosan con las arterias intercostales posteriores de su mismo nivel formando un círculo anastomótico.


El circuito venoso acompaña a sus arterias homólogas, así pues, también hay venas intercostales posteriores y anteriores. Estas desembocan a las venas intercostales derecha e izquierda, que a su vez drenan en la vena ácigos y la vena braquiocefálica. 


Bibliografía

1.- Blandine Calais-Germain. Anatomía para el Movimiento. Introducción al análisis de las técnicas corporales.Tomo 1. 2ª Edición. Badalona: La liebre de marzo. 2004.

2.-Keith L. Moore, Arthur F. Dalley. Anatomía con orientación clínica. [Monografía en internet] 5ª Edición: México. Editorial Panamericana. Abril 2008. [visitado: 30 Nov. 2015] Disponible en: https://books.google.de/books?id=4ywjo9aQDt8C&pg=PA102&lpg=PA102&dq=arterias+intercostales&source=bl&ots=Bz79tq3Ope&sig=KECQyAB10Ik34nf70O22l91v0O4&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjbrZj7v7jJAhXFDQ8KHUxSBwo4ChDoAQgsMAI#v=onepage&q=arterias%20intercostales&f=false


3.- Anatomía interesante [Sede Web] John Varias. 5 Feb. 2014 [visitado: 29 Nov. 2015] Músculos intercostales [aprox. 2 pantallas] Disponible en: http://anatomia-interesante.blogspot.de/2014/02/musculos-intercostales-externos.html


Imagen triangular del esternón https://musculoamusculo.files.wordpress.com/2014/10/triangular-esternon1.jpg?w=472&h=400